Just Me

Saturday, November 7, 2015

El Futuro - Julio Cortázar

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,en el murmullo que brota de noche de los postes de alumbrado,ni en el gesto de elegir el menú,ni en la sonrisa que alivialos completos de los subtes,ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,en el destino originalde mis palabras,ni en una cifra telefónica estaráso en el color de un par de guanteso una blusa.
Me enojaré amor mío,sin que sea por ti,y compraré bombónes pero no para ti,me pararé en la esquinaa la que no vendrás,y diré las palabras que se dicen y comeré las cosas que se comen y soñaré las cosas que se sueñany sé muy bien que no estarás,ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,ni allí fuera, este río de calles y de puentes.
No estarás para nada,no serás ni recuerdo,y cuando piense en ti pensaré un pensamientoque oscuramente trata de acordarse de ti.



Boca de llanto, me llaman - Jaime Sabines

Boca de llanto, me llaman
tus pupilas negras,me reclaman. Tus labios sin ti me besan.
¡Cómo has podido tenerla misma mirada negracon esos ojos que ahora llevas!
Sonreíste. ¡Qué silencio,qué falta de fiesta! ¡Cómo me puse a buscarteen tu sonrisa, cabeza de tierra,labios de tristeza!
No lloras, no llorarías aunque quisieras;tienes el rostro apagadode las ciegas.
Puedes reír. Yo te dejo.


¡Adiós! - Alfonsina Storni

Las cosas que mueren jamás resucitan, 
las cosas que mueren no tornan jamás. 
¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda es polvo por siempre y por siempre será!
Cuando los capullos caen de la rama dos veces seguidas no florecerán… 
¡Las flores tronchadas por el viento impío se agotan por siempre, por siempre jamás!
¡Los días que fueron, los días perdidos, los días inertes ya no volverán! 
¡Qué tristes las horas que se desgranaron bajo el aletazo de la soledad!
¡Qué tristes las sombras, las sombras nefastas, las sombras creadas por nuestra maldad! 
¡Oh, las cosas idas, las cosas marchitas, las cosas celestes que así se nos van! 
¡Corazón… silencia!… ¡Cúbrete de llagas!… -de llagas infectas- ¡cúbrete de mal!… 
¡Que todo el que llegue se muera al tocarte, corazón maldito que inquietas mi afán! 
¡Adiós para siempre mis dulzuras todas! ¡Adiós mi alegría llena de bondad! ¡Oh, las cosas muertas, las cosas marchitas, las cosas celestes que no vuelven más! …




Acabar con todo - Octavio Paz

Dame, llama invisible, espada fría, 
tu persistente cólera, para acabar con todo, oh mundo seco, oh mundo desangrado, para acabar con todo.
Arde, sombrío, arde sin llamas, apagado y ardiente, ceniza y piedra viva, desierto sin orillas.
Arde en el vasto cielo, laja y nube, bajo la ciega luz que se desploma entre estériles peñas. 
Arde en la soledad que nos deshace, tierra de piedra ardiente, de raíces heladas y sedientas.
Arde, furor oculto, ceniza que enloquece, arde invisible, arde como el mar impotente engendra nubes, olas como el rencor y espumas pétreas. 
Entre mis huesos delirantes, arde; arde dentro del aire hueco, horno invisible y puro; arde como arde el tiempo, como camina el tiempo entre la muerte, con sus mismas pisadas y su aliento; arde como la soledad que te devora, arde en ti mismo, ardor sin llama, soledad sin imagen, sed sin labios. 
Para acabar con todo, oh mundo seco, para acabar con todo.




Despedida - Jorge Luis Borges

Entre mi amor y yo han de levantarse trescientas noches como trescientas paredes y el mar será una magia entre nosotros.
No habrá sino recuerdos. Oh tardes merecidas por la pena, noches esperanzadas de mirarte, campos de mi camino, firmamento que estoy viendo y perdiendo… 
Definitiva como un mármol entristecerá tu ausencia otras tardes.





Alba - Federico García Lorca

Mi corazón oprimido 
Siente junto a la alborada El dolor de sus amores Y el sueño de las distancias. 
La luz de la aurora lleva Semilleros de nostalgias Y la tristeza sin ojos De la médula del alma. 
La gran tumba de la noche Su negro velo levanta Para ocultar con el día La inmensa cumbre estrellada. 
¡Qué haré yo sobre estos campos Cogiendo nidos y ramas Rodeado de la aurora Y llena de noche el alma! 
¡Qué haré si tienes tus ojos Muertos a las luces claras Y no ha de sentir mi carne El calor de tus miradas! 
¿Por qué te perdí por siempre En aquella tarde clara? Hoy mi pecho está reseco Como una estrella apagada.



La despedida - José Ángel Buesa

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste… No sé si te quería…
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho… no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí…
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.




Trilce - César Vallejo

Hay un lugar que yo me sé 
en este mundo, nada menos,adonde nunca llegaremos.
Donde, aun si nuestro piellegase a dar por un instanteserá, en verdad, como no estarse.
Es ese sitio que se vea cada rato en esta vida,andando, andando de uno en fila.
Más acá de mí mismo y demi par de yemas, lo he entrevisto siempre lejos de los destinos.
Ya podéis iros a pieo a puro sentimiento en pelo,que a él no arriban ni los sellos.
El horizonte color té se muere por colonizarle para su gran Cualquiera parte.
Mas el lugar que yo me sé,en este mundo, nada menos,hombreado va con los reversos.
Cerrad aquella puerta queestá entreabierta en las entrañasde ese espejo. ¿Ésta? No; su hermana.
No se puede cerrar. No sepuede llegar nunca a aquel sitiodo van en rama los pestillos.
Tal es el lugar que yo me sé.



Tengo miedo - Pablo Neruda


Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza

del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo -Y me siento tan cansado y pequeño
que reflojo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida. 




La vida se me va, quién sabe a donde - Pär Lagerkvist


La vida se me va…Quién sabe a dóndecon la luz parte…Sigilosamente

de mí se aleja sin decir a dónde.

Lo mismo que un amigo
que me abandona sin decir palabra,
que me abandona en soledad conmigo.

Si le pregunto: ¿A dónde vas, a dónde?
se sonríe no más, plácidamente,
sin dejar de partir quién sabe a dónde.

Le grito con angustia:
Mírame aquí, viviente, vivo. ¿A dónde
quieres que te siga? -Y con risa mustia,
“Tú no eres yo” -doliente me responde. 

Volverán las oscuras golondrinas – Gustavo Adolfo Bécquer

Volverán las oscuras golondrinas

de tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a tus cristales,
jugando, llamarán.

Pero aquéllas que el vuelo refrenaban 
tu hermosura y mi dicha a contemplar, 
aquéllas que aprendieron nuestros nombres… 
ésas …. ¡no volverán !

Volverán las tupidas madreselvas 

de tu jardín las tapias a escalar 

y otra vez a la tarde aún más hermosas 
sus flores se abrirán.

Pero aquéllas cuajadas de rocío, 

cuyas gotas mirábamos temblar 

y caer como lágrimas del día… 
ésas… ¡no volverán !

Volverán del amor en tus oídos 

las palabras ardientes a sonar, 

tu corazón de su profundo sueño 
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas 

como se adora a Dios ante el altar, 

como yo te he querido…,desengáñate, 
nadie así te amará .

Thursday, November 5, 2015

La vida es sueño – Pedro Calderón de la Barca


¿Qué es la vida? Un frenesí.

¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son. 

“Un aviador irlandés prevé su muerte” William Butler


Sé que en algún lugar entre las nuves

he de hallar mi destino;
no odio a quienes son mis enemigos,
no amo a quienes debo defender;
mi país es Kiltartan Cross,
mis paisanos los pobres de Kiltartan,
ningún posible fin ha de quitarle nada
o hacerles más felices de lo que eran.
Ni leyes ni deberes me ordenaron luchar,
ni estadistas ni masas entusiastas,
un solitario impulso de deleite
me empujó a este tumulto entre las nubes; 
todo lo sopesé, de todo hice memoria,
los años por venir me parecieron
vano aliento,
vano aliento los años transcurridos
en igualdad con esta vida y esta muerte.


“Nuestro miedo más profundo” Marianne Williamson


Nuestro miedo más profundo no es el de ser inapropiados. 

Nuestro miedo más profundo es el de ser poderosos más allá de toda medida.

Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que nos asusta.

Nos preguntamos: ¿Quién soy yo para ser brillante, precioso talentoso y fabuloso?
Más bien, la pregunta es: ¿Quién eres tú para no serlo? 
Eres hijo del universo.

No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras.

Nacemos para poner de manifiesto la gloria del universo que está dentro de nosotros, como lo hacen los niños.
Has nacido para manifestar la gloria divina que existe en nuestro interior.

No está solamente en algunos de nosotros: Está dentro de todos y cada uno.

Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo.
Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás”. 



“El amor después del amor” Derek Walcott


Un tiempo vendrá

en el que, con gran alegría,

te saludarás a ti mismo,
al tú que llega a tu puerta,
al que ves en tu espejo
y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro,
y dirá, siéntate aquí. Come.
Seguirás amando al extraño que fuiste tú mismo.
Ofrece vino, Ofrece pan. Devuelve tu amor
a ti mismo, al extraño que te amó
toda tu vida, a quien no has conocido
para conocer a otro corazón
que te conoce de memoria.
Recoge las cartas del escritorio, 
las fotografías, las desesperadas líneas,
despega tu imagen del espejo.
Siéntate. Celebra tu vida.








“Canto de mí mismo XLVI” Walt Whitman


Lo mejor del tiempo y del espacio es mío,

del tiempo y del espacio que nunca se han medido,
del tiempo y del espacio que nadie medirá.

Marcho por un camino perpetuo. (Escuchadme todos).
Mis señas son un capote de lluvia,
zapatos recios y un báculo que he cortado en el bosque.

Ningún amigo mío se sentará en mi silla.
Yo no tengo silla, ni iglesia, ni filosofía;
yo no conduzco a los hombres
ni al casino
ni a la biblioteca
ni a la Bolsa…

Los llevo hacia aquellas cumbres altas.
Mi mano izquierda te tomará por la cintura,
con la derecha te mostraré paisajes del continente y del camino abierto.
Nadie, ni yo, ni nadie, puede andar este camino por ti,
tú mismo has de recorrerlo.
No está lejos, está a tu alcance.
Tal vez estás en él sin saberlo, desde que naciste,
acaso lo encuentres de improviso en la tierra o en el mar.

Echate el hato al hombro,
yo cargaré con el mío… Vámonos.
Ciudades magníficas y naciones libres hallaremos en nuestra ruta.

Si te cansas, dame tu carga y apóyate en mi hombro.
Más tarde harás tú lo mismo por mí…
Porque una vez que partamos, ya no podremos detenernos.
Hoy, antes del alba, subí a la colina, miré los cielos apretados de luminarias
y le dije a mi espíritu: Cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabiduría de todas las cosas
que contienen, ¿estaremos ya tranquilos y satisfechos?
Y mi espíritu dijo:
No, ganaremos esas alturas sólo para continuar adelante.

Tú también me haces preguntas y yo te escucho.
Y te digo que no tengo respuesta,
que la respuesta has de encontrarla tú solo.
Siéntate un momento, hijo mío.
Aquí tienes pan, come,
y leche, bebe.
Pero después que hayas dormido y renovado tus vestidos, te besaré, te diré adiós y te abriré la puerta para que salgas de nuevo.

Largo tiempo has soñado sueños despreciables.
Ven, que te limpie los ojos…
y acostúmbrate ya al resplando de la luz.
Largo tiempo has chapoteado a la orilla, agarrado a un madero.
Ahora tienes que ser un nadador intrépido.
Aventúrate en alta mar, flota,
mírame confiado
y arremete contra la rola.