Just Me

Saturday, April 7, 2018

EL HIMNO DEL CRISTIANO - DUO ESPERANZA (LETRA)



Cristiano adelante
   la Fe venció al mundo
  Cristiano la lucha
aun no ha terminado

  
Cristiano adelante
soldado de Cristo
ya falta poco
   ganamos la batalla


   
Cristiano mi hermano
   sacúdete el polvo
   De tierra enemiga
 que es anticristo



Y con tu arma
  palabra bella espada
 Atraviesas la roca
   de duros corazones


  Ven bebe agua
  se que estas cansado
Se que estas golpeado
   pero no derrotado


  
Sigue luchando
 hasta terminar
  Hasta que en el cielo
 aparezca el Rey



Cristiano mi hermano
  sacúdete el polvo
 De tierra enemiga
   que es anticristo



Y con tu arma
    palabra bella espada
Atraviesas la roca
de duros corazones


  
Ven bebe agua
se que estas cansado
Se que estas golpeado
pero no derrotado


Sigue luchando
  hasta terminar
 Hasta que en el cielo
   aparezca el Rey



Cristiano adelante
la Fe venció al mundo
Cristiano la lucha
aun no ha terminado


  
Cristiano adelante
   soldado de Cristo
ya falta poco
    
ganamos, La bata-aa-aa----lla

El Duo Esperanza Inició en El Salvador y es Integrado por dos grandes Músicos Jonathan y Caleb Magana. Con el pasar de los años se interesaron en explorar las raices de la musica de Nuestro Senor Jesus/Y'shua asi comvirtiendose en uno de los Duos con mas influencia en la Musica Mesianica o Judía. 



Sunday, September 4, 2016

Oda a las cosas - Pablo Neruda


AMO las cosas loca,
locamente.
Me gustan las tenazas,
las tijeras,
adoro
las tazas,
las argollas,
las soperas,
sin hablar, por supuesto,
del sombrero.

Amo
todas las cosas,
no sólo
las supremas,
sino
las
infinita-
mente
chicas,
el dedal,
las espuelas,
los platos,
los floreros.

Ay, alma mía,
hermoso
es el planeta,
lleno
de pipas
por la mano
conducidas
en el humo,
de llaves,
de saleros,
en fin,
todo
lo que se hizo
por la mano del hombre, toda cosa:
las curvas del zapato,
el tejido,
el nuevo nacimiento
del oro
sin la sangre,
los anteojos,
los clavos,
las escobas,
los relojes, las brújulas,
las monedas, la suave
suavidad de las sillas.

Ay cuántas
cosas
puras
ha construido
el hombre:
de lana,
de madera,
de cristal,
de cordeles,
mesas
maravillosas,
navíos, escaleras.

Amo
todas
las cosas,
no porque sean
ardientes
o fragantes,
sino porque
no sé,
porque
este océano es el tuyo,
es el mío:
los botones,
las ruedas,
los pequeños
tesoros
olvidados,
los abanicos en
cuyos plumajes
desvaneció el amor
sus azahares,
las copas, los cuchillos,
las tijeras,
todo tiene
en el mango, en el contorno,
la huella
de unos dedos,
de una remota mano
perdida
en lo más olvidado del olvido.

Yo voy por casas,
calles,
ascensores,
tocando cosas,
divisando objetos
que en secreto ambiciono:
uno porque repica,
otro porque
es tan suave
como la suavidad de una cadera,
otro por su color de agua profunda,
otro por su espesor de terciopelo.

Oh río
irrevocable
de las cosas,
no se dirá
que sólo
amé
los peces,
o las plantas de selva y de pradera,
que no sólo
amé
lo que salta, sube, sobrevive, suspira.
No es verdad:
muchas cosas
me lo dijeron todo.
No sólo me tocaron
o las tocó mi mano,
sino que acompañaron
de tal modo
mi existencia
que conmigo existieron
y fueron para mí tan existentes
que vivieron conmigo media vida
y morirán conmigo media muerte.